Biodanza con niños y adolescentes, la educación biocéntrica.

Aprender a vivir y a ser feliz.

La Biodanza se situa dentro del contexto de la educación biocéntrica que parte de un nuevo paradigma de las ciencias humanas, el paradigma del principio biocéntrico y su objetivo principal es la conexión con la vida. Su metodología es la vivencia, y tiene como prioridad el desarrollo de pautas internas para vivir y la reeducación afectiva.


Sus objetivos son:

  • Cultivar la afectividad para superar todo tipo de discriminación.
  • Contacto con la propia identidad: educar para vencer los desafíos que vayan encontrando a la vida y tengan el coraje para defender sus puntos de vista y conexión con la propia fuerza.
  • Expresividad y comunicación: Expresar emociones a través de la danza y el diálogo, desarrollar la creatividad artística y la expresión verbal.
  • Sensibilidad cinestésica.
  • Aprendizaje vivencial.
  • Conciencia ecológica: percepción de la naturaleza con los 5 sentidos, búsqueda del nido ecológico.
  • Desarrollar y ampliar la percepción musical y artística.
  • Expandir la conciencia ética.

La Biodanza se convierte, pues, en una herramienta excelente que permitirá al niño y el adolescente vincularse afectivamente y conectar con el gozo de vivir.

Según Cecillia Lucci, profesora Titular Didacta de la Internacional Biocentric Fundation, y pionera en implementar la especialidad de Biodanza y niños en América Latina y Europa, cree que las potencialidades del niño, ya contenidas en su código genético, se expresarán sólo si encuentran en el ambiente las condiciones apropiadas para hacerlo.

 

La Biodanza crea estas condiciones y trabaja con las 5 líneas de Vivencia citadas anteriormente y que permiten el desarrollo de los potenciales:  

  • VITALIDAD: Ens referimos a la energía y el ímpetu vital, la actividad y el descanso y la integración del movimiento.
  • AFECTIVIDAD: Nos referimos a despertar en el niño el respeto por el otro, a descubrir el valor de la amistad y la solidaridad, a fortalecer vínculos, así como activar sus capacidades de dar y recibir.
  • CREATIVIDAD: Explorar diferentes maneras de hacer las cosas, diferentes posibilidades.
  • SEXUALIDAD: Nos referimos a la capacidad de disfrutar de aquello que hacemos en la cotidianidad, una conversación con un amigo/a, saborear una buena comida, un buen descanso después de trabajar fuerte, contemplar la naturaleza... disfrutar también de nuestro movimiento y del contacto y caricia.
  • TRASCENDENCIA: Tiene que ver con el respeto y la vinculación con los otros seres vivos ,amb la naturaleza y con el todo.

Los niños/adolescentes que practican Biodanza son capaces de establecer una conexión entre lo que desean y lo que expresan. Eso se convierte una prevención de síntomas psicosomáticos y por lo tanto, en una mejora de su nivel de salud. También podemos decir que estos niños conocerán como expresar la afectividad de una manera fluida en sus entornos y que tendrán capacidad de concentración y serenidad.

 

La sesión suele durar 1 hora.