Biodanza y Educación:

aprendiendo a vivir y a vivir a fondo.


 

La Biodanza y la Educación se encontraron un buen día y se enamoraron. La primera porque danzaba la vida y se movía con fluidez y alegría por ella, y la otra, -la educación-, porque anhelaba transmitir los secretos de esta alegría de vivir. Van pasando los años y el idilio continúa y se alimenta día a día de vivencias especiales, a veces breves y fugaces, pero tan intensas que se graban en el corazón.

 

Yo no me he podido privar de participar en este idilio y no hacer de chivato. Por eso en esta página iréis encontrando información sobre este sistema, la Biodanza, que con el movimiento, la música y el grupo nos abre a una nueva sensibilidad y mirada. ¡La mirada del enamoramiento hacia la vida! E información también sobre cómo la Biodanza se convierte en una herramienta de educación muy potente y actual. Cuándo hablo de Educación me estoy refiriendo tanto a los niños, dentro y fuera de la escuela, como a los adolescentes y jóvenes, como a los adultos. Y me refiero, -no sólo, pero sí especialmente-, a la Educación de la interioridad, aquel ámbito íntimo, delicado y esencial de la persona donde nos encontramos con lo que somos.

 

Afortunadamente, cada vez más el mundo de la educación da protagonismo a las emociones, la sensibilidad, el movimiento, el silencio, el cuerpo, el momento presente. Y si vamos integrando todos estos aspectos y nos dejamos acompañar, iniciaremos un viaje de fascinantes descubrimientos sobre nosotros, los otros y el mundo.

 

Y aprenderemos a vivir y a vivir a fondo.

 

Y como educadores, podremos acompañar a vivir y a vivir a fondo.

 

¡Sed muy bienvenidos!